Así nos Vemos
EDGAR PRZ
Es indudable que hay mentes y personajes que irradian sabiduría, conocimiento, sapiencia y sin ningún átomo de envidia lo comparten. En estos tiempos ese tipo de personas causan temor, preocupación, celo y algunas buscan cómo torpedearlas para tirarlas al piso.
Sus rivales se valen de injurias, mentiras, falacias, historias inverosímiles, amenazas y todo tipo de artimañas del bajo mundo, para intentar cambiar la imagen o desbaratar el prestigio conseguido a lo largo de toda una trayectoria de vida.
La sabiduría popular los describe como virabuches, zalameros ocasionales, aprendices de la diatriba y promotores de la mentira, son satanizados por el pueblo noble y sabio.
En los últimos meses se ha acrecentado la figura de Mario Villanueva Madrid, ha sido visitado por amigos, parientes, correligionarios en donde los intercambios de puntos de vista, la lluvia de ideas, las pláticas amenas, los diálogos directos hacen que sean charlas enriquecedoras de una enorme retroalimentación.
Mario Villanueva es un “Animal Político”, por sus venas circulan vivencias, anécdotas de las múltiples responsabilidades que tuvo para labrar su carrera política. No es ningún improvisado, no es un foráneo, no es un extraño en su tierra, es una verdadera enciclopedia política en donde con la generosidad de su carácter, todos pueden consultar, acudir o solicitar una orientación. Es como los buenos vinos, mientras más añejado posee mejor sabor. Es el reflejo, es el espejo de la sabiduría política, sin equivocarme, no hay otro personaje con su prosapia, con su intelecto, con su feeling político en el estado. Es por eso que cuando ofenden al ingeniero, ofenden a un buen número de quintanarroenses.


Estos días publicaron información falsa, en donde aseguraban que le ratificaban una pena de 35 años y nueve meses. Su condena de 28 años quedó firme el 8 de septiembre de 2010. Lo increíble del caso, es que se han desvanecido las pruebas principales, su condición física ha mermado. Y se siguen ensañando con él. Por eso sus “amigos ocasionales” lo amagan y difaman, pero esto ya se va a acabar.
Sepan que no está solo, Mario Villanueva cuenta con un atributo con el que muchos de la clase política actual carecen, “el cariño del pueblo”. Además, para tranquilidad de sus detractores no está participando en ningún partido político, es un libre pensador, un acucioso de la política y un analista que comparte los temas de actualidad, con profundidad y sencillez. Hace gala de su lenguaje coloquial y no trata de imponer criterios, menos ideas.
Hay gente que le apuesta al sensacionalismo, al morbo, sólo que su permanencia en el ánimo es efímera. Al no tener más argumentos cada determinado tiempo, maquillan la misma noticia, parecen seguidores de aquella canción infantil “mientras que venga el lobo jugaremos en el bosque, lobo estás ahí?
Sin lugar a dudas, Mario Villanueva es el político más popular del estado, y hacia él han dirigido una serie de ataques difamatorios, hacen labores de jueces para juzgarlo según su conveniencia, intentan con estas actitudes banales, pueriles, postrarlo, bajarle el ímpetu novilleril y callarlo. Lo más penado en estos tiempos, es la libre circulación de la verdad, hay consignas de evitar la formación de vientos liberadores, de compartir criterios que no sean afines a otros intereses y eso demuestra “enanismo mental”, que enclaustra la libertad de expresión. Este país ha sufrido muchas muertes en la lucha liberadora para gozar de una verdadera libertad, recordemos ese pasado para evitar repetir dos veces la misma historia.
Esta desesperación sólo demuestra lo que todo mundo sabe, “los demonios andan sueltos“, sólo que estos son otros tiempos y el pueblo tiene memoria ¿no lo cree Usted?.
Mario para su conocimiento “está más allá del huevo tibio”.
Mejor seguiré caminando y cantando “Uno se cree que los mató el tiempo y la ausencia, pero su tren vendió boletos de ida y vuelta. Son aquellas pequeñas cosas que nos dejó un tiempo de rosas en un rincón, en un papel o en un cajón.
Como un ladrón te acechan detrás de la puerta, te tienen tan a su merced como hojas muertas”…











