Así nos Vemos
EDGAR PRZ
Esta primera quincena del mes de julio, incluyo varias cosas, algunas que tenían algo de tiempo en espera de ser atendidas, otras que el juego político había intentado cambiar, al final siempre se hizo lo que quisieron aunque de manera disfrazada.
El ciclo escolar concluyó los últimos días de junio, lo alargaron hasta el 15 de julio sin presencia de alumnos, solamente profesores y administrativos. Durante esos 15 días tuvieron juegos deportivos y culturales los del nivel básico. Los de Secundaria y Bachillerato organizaron las clausuras de cursos y en esos menesteres se les pasó el tiempo. Ahora a gozar de otras vacaciones, éstas pagadas por adelantado para que no sufran ni se acongojen, al contrario disfrútenlas, se lo merecen..
Se acabó el bullicio, las risas, la alegría de las escuelas, ahora priva el silencio hasta finales de agosto y cuando eso suceda, los niños de primaria que egresaron se enfrentarán a otra realidad, aquí deberán demostrar que no pasaron grado de a gratis, que no por ser hijos de profesores les dieron su certificado, que no por ser compadres del director, sino que la metodología de la nueva escuela mexicana permite pasar de grado aunque no sepas nada. Es más privilegiada “la apariencia coludida con la ignorancia”, no interesan los coeficientes de aprendizaje.
Mientras menos posibilidad de apertura de la mente, del arribo del conocimiento, para las autoridades es mucho mejor ya que se estarán produciendo jóvenes sin conciencia, automatizados, sensibles a cualquier bombazo y agradecidos con la autoridad por los servicios que les prestan. La mentira al máximo nivel, la Constitución estipula que la “educación es libre, gratuita y obligatoria”. Hay que agregarle que sea más capacitada y provea de verdaderas herramientas de superación a los jóvenes.

México necesita con urgencia una sociedad libre de pensamiento, de acción, sin ataduras, sin recovecos y sin letras chiquitas como los contratos. La mayoría de los males que padecemos son producto del juego de la ignorancia. Los que detentan el poder y sus cofradías se benefician de las políticas públicas y el pueblo en sí no es atendido. Vivimos tiempos en que la vanidad supera la realidad, en que la zalamería suple a la capacidad, en que el amiguismo y compadrazgo es premiado y la experiencia es arrumbada. No puede ser que en este país después de cumplir 30 años de edad, te coloquen en una posición donde se dificulta encontrar trabajo, te ven y te dan largas, te hacen sentir despreciado, casi un lastre, cuando aún estás en edad de seguir aportando con experiencia y capacidad. Si este dilema se está padeciendo, imagínese el escenario que le heredaremos a nuestros hijos.
Observo con preocupación cómo a las escuelas privadas, establecidas, con campus, con plantilla laboral, los institutos, las universidades, les ponen mil trabas para operar. Para permanecer, estudiar y conseguir una profesión se sufre, se persiste hasta alcanzar el objetivo. En contraparte en las redes sociales se ofertan con total libertad y lo que una universidad de prestigio te entrega en cinco años, varias escuelas “patito” te lo ofertan hasta en un año. Es inconcebible, es incomparable la educación que se recibe en las aulas a la que te llega vía Zoom, aquí surge la interrogante: ¿Dónde están las autoridades educativas que no vigilan estás anomalías? ¿Será que están coludidas y les dan su miche por eso no intervienen? No se puede comparar un médico, un abogado, un ingeniero que no sólo estudiaron, tuvieron prácticas de campo, intercambios a uno que solo en la soledad de su casa, está jugando a ser profesionista. ¿Qué calidad de profesionistas necesitamos y requerimos para dejar de ser un país de puerta trasera? México tiene más riquezas naturales que varios países de Europa, tiene cultura, tiene historia, ayudémoslo a que tenga un mejor destino.
La sociedad ya no puede ni debe permanecer inerte, desconectada ya que las autoridades están en plan dilapidatorio, están acabando con lo que nos dio prestigio, seguridad y tranquilidad. Urge marcar un alto y evitar que las escuelas de gobierno ofrezcan carreras sin futuro, las Universidades Benito Juárez imparten la Licenciatura en Patrimonio Histórico, muchos egresados no encuentran trabajo, no hay mercado laboral y se emplean en lo que sea. Con una considerable pérdida de tiempo no sólo para el egresado sino para la familia. ¿Entonces cuál es el juego? Ahora están impulsando las Universidades Rosario Castellanos, dan la impresión de querer romper el récord en “escuelas patito”. Están jugando con el futuro de un país y con eso no se juega, ¿no lo cree Usted?…
Mejor seguiré caminando y cantando “Sabía virtud de conocer el tiempo, a tiempo amar y desatarse a tiempo. Cómo dice el refrán dar tiempo al tiempo, que de amor y dolor alivia el tiempo…”












