Amaury Jiménez
La Habana, Cuba.- Claudia Sheinbaum Pardo, Presidenta de Los Estados Unidos Mexicanos, tierra de buenos hombres y mujeres, trabajadores y dignos, declaró que mantenía la postura histórica de México hacia el pueblo cubano, en su «Mañanera» de días pasados. No lo hacía un líder de un país, fue la expresión más digna de todo un pueblo de cientos de millones de habitantes en la palabra de su representante.
En décadas anteriores los reclamos sólo eran contra el bloqueo, embargo o como quieran llamarlo. En esta ocasión el pueblo mexicano pidió que dejaran en paz a Cuba, que la dejaran vivir como se planteara su destino y si bien los errores de años han acarreado duras realidades, el reclamo es válido.
México, tierra sagrada de historia y experiencia en el plano de política internacional, mantiene desde hace más de 60 años una posición de apoyo a Cuba y de defensa a la autodeterminación y así a su cultura centenaria, a sus dioses, sus muertos y a una batalla matizada por una cercanía «demasiado cercana» a sus antiguas tierras que ya no son rojas blancas y verdes.
Miles de manifestantes se congregaron en la capital Azteca para festejar la fecha y convirtieron la jornada en un podio en reclamo de justicia para la Isla caribeña y su pueblo.
México lo hizo de nuevo, a pesar de presiones, sanciones y amenazas, así son los cuates, los amigos, los hermanos.













