AMAURY JIMÉNEZ
Alguien se despierta y le da por colorear un mapa. Recuerdo a mis hijos de chiquitos haciendo coloreadas donde decían «papá te amo», pintaban la isla, el mapa mundi y algo más de su bella edad.
El 7 de septiembre se despertó alguien pintando América de rojo y azul, daltónico de vista y corazón, se le olvidó el verde y no combinó bien el blanco. Borró de una pincelada una historia continental, tanto en el apartamento de arriba donde no incluyó la hoja de arce y menos en el de abajo que no pudo combinar el amarillo de su pelo con el azul del cielo donde mayas y aztecas derramaron tanta sangre para hacer un verde.
Ahí siguió por todo el continente, a Cuba la puso roja (ahí no hay quejas), pero en su escuela, si es que fue, el espectro de colores es lo primero que se enseña…ese día no fue a las clases el señor.
En pocos días celebraremos un aniversario más de aquella gesta histórica, cuando Miguel Hidalgo y Costilla, en fecha del 16 de septiembre de 1810, llamó a la rebelión contra el imperio español ante la filtración de la conspiración de Querétaro.
La heroína Josefa Ortiz de Domínguez, apodada «La Corregidora» por su vínculo filial con el Corregidor de entonces Miguel Domínguez, le valió ….»poco» …y avisó a los insurrectos, generando aquel proceso político y armado por 11 años hasta 1821, cuando se proclama la independencia de México en el territorio de La Nueva España.
Siglos de explotación, maltratos, negocios desiguales, robos de recursos naturales y de medio país en territorio real, ha caracterizado la vecindad del de arriba sobre el de abajo. Pero, y siempre llega un pero, ha resurgido un movimiento nacionalista liderado por la nueva heroína de la palabra y la acción, la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
La flema de su carácter, la paciencia en su palabra, la fortaleza de su mirada y el enorme ejemplo personal, hacen irresistible que la verdad prevalezca sobre el intento de zarpazo del águila. En Suramérica quedan pocos podios con vergüenza, que se resisten a un sometimiento, a bajar la cabeza y a rendir pleitesía al «güero» de turno en Washington.
Mirando el escenario actual del mundo, cuando se pensaba hace dos años que se pondría fin a algunos conflictos, o al menos se anunció tal posibilidad en campaña presidencial del «güero», ha sucedido realmente todo lo contrario.
Se intensificaron las operaciones militares en la Franja de Gaza por el Sionismo, apoyado por EEUU; se inició una segunda etapa de «guerra fría» donde se incluyen Rusia y China, manteniendo el interés imperial en Ucrania y Hong Kong desde una perspectiva no declarada pero implícita; se incrementan los conflictos internos en la OTAN, que han generado fracturas en su núcleo y posturas jamás vistas de algunos de sus miembros con relación a los EEUU.
En cuanto a Cuba, caso que se debe mencionar en un aparte de lo anterior y lo que sigue, la política genocida del gobierno de los EEUU ya ha pasado la frontera de lo inhumano y está convirtiendo sus propósitos en una crisis humanitaria denunciada por la comunidad internacional y la propia comisión de DDHH de las Naciones Unidas.
Mas de seis meses sin permitir la entrada de un buque petrolero, patrullaje internacional a las operaciones financieras de cualquier naturaleza, propaganda de odio y discriminación, subversión a los principales rubros y proyectos internos, con o sin participación foránea, son el día a día de un país que ve cada vez más difícil su situación y la calidad de vida de su pueblo.
En Suramérica, secuestro del presidente de Venezuela por considerarlo ilegítimo, donde siguen negociando y ampliando los acuerdos con los funcionarios que quedaron, no sabemos cómo, pero quedaron, del mismo supuesto gobierno ilegítimo, prohibiendo el ingreso a Venezuela de los anunciados ganadores reales de las elecciones. Perdón por el trabalenguas, pero no se puede explicar de otra manera.
Así se va cerrando el círculo de una serie de gobiernos totalmente aliados del «gran amo», a la espera de más saqueos, violaciones de sus derechos fundamentales, territoriales y ciudadanos que no se podrán evitar aunque sus pueblos reclamen. Esta época es de una política de desviar la atención hacia falsos objetivos: hunden barcos con droga para luego saquearte el petróleo; reviven a los paramilitares y organizaciones armadas donde ya aparecen nuevos muertos y culpables, mientras renuevan el uso de las bases militares y controlan más la zona; se reactivan el uso de gobiernos títeres para hacer lobby en las organizaciones internacionales y le pagan con garantías diversas.
La impresión a veces desconcierta cuando se pierden las garantías de una organización mundial que vele por los derechos mutuos de la humanidad y el orden internacional. La ilusión de justicia prevalece en tanto quede un faro de nacionalismo, de defensa de los valores patrios y de identidad. Ahí en ese país que acompaña a otros necesitados, hay más que «tomates y picante» cómo dijo el «güero», hay un pueblo con una historia real, que conserva sus bases originarias y sabe hacia dónde va.
















