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Reafirma Petro su cercanía ideológica con Cuba al despedirse de la política internacional

Amaury Jiménez

La Habana, Cuba.- El Presidente de Colombia, Gustavo Petro, se despide de la política internacional con una movida que deja desconcertados a todos los analistas: Canceló compromisos ya establecidos y se fue a La Habana, en lo que se supone sería su último viaje oficial con su actual investidura.

Cuba en las últimas décadas ha sido intermediario y sede de conversaciones de paz entre los actores que inciden en el ámbito interno y regional colombiano, donde el actual presidente jugó papel activo. Si bien su cercanía ideológica es evidente, su postura en años ha sido pacifista y de diálogo.

Lo hizo con sus discursos en Naciones Unidas y otros foros internacionales que marcaron un antes y un después en la denuncia ejercida contra el genocidio israelita en Gaza, la represión antiinmigrantes dentro de los EEUU y otros actos de lesa humanidad incluyendo el bloqueo a la isla caribeña.

La decisión del colombiano se enmarca en un escenario suramericano con profundas posiciones divididas y fracturas en alianzas de décadas, que generan más presión y la posibilidad de acciones militares específicamente contra Cuba, como la ocurrida en Venezuela el pasado 3 de enero, desconociendo la decisión multinacional del subcontinente de declararse «zona de paz».

El reclamo de Petro es el mismo que el de los pueblos del mundo: la necesidad imperiosa de un diálogo entre los EEUU y Cuba sobre los temas de interés común y evitar una escalada que acarree destrucción y muerte.

En contraposición, el electo Presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ya declaró recientemente que una de sus primeras acciones en política exterior sería romper relaciones diplomáticas con La Habana, en una jugada que los analistas aseguran es un espaldarazo a la acción de gobierno del Presidente Trump.

Antes de su partida, Petro visitó a los estudiantes colombianos que estudian en la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) y recibió el compromiso del gobierno cubano de continuar apoyando el proceso de paz en Colombia y honrar los compromisos asumidos con los jóvenes y futuros médicos colombianos.